La urbanidad en el E-mail


Por Jaime Queralt-Lortzing Beckmann. Miembro del Consejo Asesor La Salle International Graduate School of Business

Algo tendremos que hacer con nuestro comportamiento en cuanto a los correos electrónicos. De hecho, algunas empresas ya lo están haciendo, como Volkswagen que ‘apaga’ su servidor el Viernes a la tarde y no lo vuelve a encender hasta el Lunes de madrugada.

Pero no me refiero ahora a esto, que también, hablo de esas bandejas de entrada diariamente atiborradas desde primera hora de la mañana y que nos impiden emplear nuestro tiempo en algo que no sea leer y responder correos de una manera compulsiva.

Hablo de esos hilos de correos en los que uno está en copia, y que se leen empezando por el último, en los que al final descubrimos que Fulanito y Zutanito van a mantener una reunión, pero todavía no han encontrado la fecha o la hora.  

La pregunta es ¿qué hago yo en copia de estos mails? O dicho de otro modo, ¿qué puedo aportar para que definitivamente ambos pacten una cita?

La cuestión es que es demasiado fácil añadir a alguien en copia y siempre es bueno que el jefe esté enterado de que vamos a reunirnos, ¿no? Pues oiga, no. Lo importante no es la reunión en sí, sino los resultados que se obtengan de la misma.

Porque, si siguiésemos ese planteamiento hasta el final, quizá también podríamos poner en copia al Presidente de la compañía y que él igualmente se diera por enterado de la reunión a mantener entre Fulanito y Zutanito, o al Director de Sur de Europa, ¿y cómo vamos a dejar ajeno a esta información al CEO mundial? 

Evidentemente se trata de hacer una reducción al absurdo, pero volvamos a nuestra bandeja de entrada, ¿y cuántos de los 163 correos que encontramos por leer contienen información verdaderamente relevante para nuestro trabajo?

Deberemos empezar a poner reglas de urbanidad y definir lo que es un comportamiento educado en el envío de e-mails, al igual que lo hacemos con los spam que nos llegan del exterior. En realidad, estamos ante lo que llamaríamos ‘spam de producción interna’.

Dejo aquí de lado aquellos otros correos que, aún resultando interesantes para nuestro desempeño laboral en origen, se convierten en una retahíla de contestaciones y respuestas con un vago contenido útil. No olvidemos que somos latinos y esto nos marca también aquí.

Hagan una prueba: siéntense un día cualquiera a los mandos de su ordenador, abran su bandeja de entrada y vayan analizando concienzudamente qué contienen esos mails que esperan a ser leídos. Pero cronometren uno a uno el tiempo que tardan en leerlos y responderlos, si es el caso, y sumen la cantidad de horas (¡horas!) que desperdiciamos.

Se dice que hasta un 30% de nuestros mails internos son irrelevantes y es que, si no lo fueran, estaríamos absolutamente desbordados por esos mismos correos electrónicos. Pero, por desgracia, hay que leérselos todos.

Y hago dos precisiones, primero que no me sirve que cambiemos mails por Whatsapp, y segundo que siempre debemos recordar que un exceso de información lleva a la desinformación.

Hagamos un esfuerzo por autoeducarnos en este tema, si no lo hacemos pronto sólo conseguiremos llegar al bloqueo.

 

Acerca de La Salle IGS

La Salle es una organización con más de trescientos años de dedicación a la formación que ha implantado más de mil centros educativos en ochenta y dos países de los cinco continentes. Setenta y tres de esas entidades son Universidades. Este hecho ha proporcionado a La Salle la capacidad para adaptar sus principios educativos a las diversas necesidades locales, que cubren un amplio espectro entre el Manhattan College de New York y el Institut Supérieur Agricole de Beauvais (Francia), o entre el Bishop Ndingi Mwangaza College de Nakuru (Kenia) y la De La Salle University de Manila (Filipinas), por citar algunos ejemplos. El Centro Superior de Estudios Universitarios de Madrid, con más de cincuenta años de compromiso con la educación, ha recogido y actualizado la larga tradición de La Salle, profundizando en las cuestiones esenciales que definen la formación de un profesional de nuestros tiempos. La implementación de programas activos de garantía de la calidad, la inversión en nuevas tecnologías aplicadas a la formación, la confianza en la creatividad y la innovación, y la creencia firme en que la colaboración con otras entidades nacionales y extranjeras es el secreto del éxito, definen de modo preciso sus fundamentos educativos. La oferta del Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle está ordenada en torno a tres ejes: * La Educación en su sentido más amplio, es decir, la Educación en todos los niveles y en su dimensión formal y no formal. * Las Ciencias de la Salud, orientadas tanto a la prevención como a la rehabilitación. * La Gestión y la Tecnología, fundamentalmente especializada en la creación de programas de formación que aúnan aplicabilidad empresarial con rigor universitario. El Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle pertenece a la AIUL (Asociación Internacional de Universidades La Salle).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en diciembre 9, 2014 por en Reflexiones y etiquetada con , , , .
A %d blogueros les gusta esto: